La paradoja de Sócrates
La paradoja de Sócrates. Cuanto más ignoramos, más certezas gritamos; solo el sabio duda porque entiende la inmensidad de lo desconocido.
La paradoja de Sócrates. Cuanto más ignoramos, más certezas gritamos; solo el sabio duda porque entiende la inmensidad de lo desconocido.
¿El progreso nace del diseño o del despiste? Descubre cómo la distracción de la burocracia y la mediocridad ha permitido los mayores avances de la historia.
El horizonte trascendente es causa de la excelencia. Y lo opuesto, sin creer en lo inmortal, la excelencia será inalcanzable.
El sesgo de la solución tecnológica es creer que un error vital se sana con una app. El elefante en la sala es que el nudo es analógico y se resuelve durmiendo.
El fin de nuestro mundo no vendrá provocado por un cálculo frío y brillantemente malvado, sino por una tormenta perfecta de la idiotez.
Un manifiesto del lenguaje claro que declara la guerra a las palabras huecas e inútiles.
Cómo el poder borra la memoria: de promesas de barricada en campaña al realismo fiscal en el cargo. Una amnesia global que paga siempre el votante.
Los políticos son el producto de un filtro psicológico donde solo sobreviven quienes han sustituido la búsqueda de una vida ordinaria por la obsesión absoluta de mandar sobre los demás
Si el Estado te quita el n% de tu producción, te está obligando a trabajar ese n% del tiempo para sus fines, convirtiéndote, de facto, en un propietario parcial de tu persona.
La justicia, la de verdad, la que no necesita apellidos, es una virtud que se ejerce de persona a persona. Como decía el jurista romano Ulpiano, consiste en «dar a cada uno lo suyo».