De la opinión al trauma
Si alguien emite una opinión opuesta a la propia, una defensa popular es convertir a esa opinión contraria en un trauma del opositor. Una opinión cualquiera se transformará en padecimiento mental.
Si alguien emite una opinión opuesta a la propia, una defensa popular es convertir a esa opinión contraria en un trauma del opositor. Una opinión cualquiera se transformará en padecimiento mental.
Tus creencias, tus prejuicios, tus preferencias, todo eso impide que veas la realidad. Y lo hace a pesar de que frente a ti se encuentra la verdad, la realidad.
La excelencia no es un accidente, sino el resultado de vivir en un sistema que recompensa la búsqueda de lo absoluto sobre lo cómodo.
Los particulares gestionan con eficiencia y riesgo propio; el Estado busca el bien común, pero cae en burocracia ineficiencia e incentivos políticos.
La retórica política recurre frecuentemente a la figura del «culpable favorito» o chivo expiatorio para desviar responsabilidades, simplificar problemas complejos ante el electorado y canalizar la desazón social.
Este es el elefante en la sala. Debe suponerse que toda persona en el poder es un «pillo» o bellaco que tenderá a abusar de su posición en beneficio propio.
El socialismo no falla por mala suerte, sino por diseño. El elefante en la sala es que el sistema requiere anular tu autonomía para funcionar; a medida que el Estado crece hacia el infinito, tu libertad cae necesariamente a cero.
Es la paradoja de la avaricia pública: por querer el oro de mañana hoy mismo, se condenan a la pobreza perpetua.
El impuesto a las herencias puede analizarse como la visita imprevista del gorrón que jamás ayudó en la cocina pero exige encabezar la mesa.
Descubre por qué nos apasiona profetizar el fin del mundo. Del terror milenarista a la IA, analizamos el sesgo de centralidad narrativa y los fallos apocalípticos.