La advertencia de la tiranía de la medianía
Si el progreso dependiera de la mayoría, todavía estaríamos discutiendo en una cueva las normativas que deben regular al fuego, a las armas de caza y a los espacios de esa cueva.
Avisos que se tienen antes de hacer algo imprudente, para que cuando se haga, al menos se acepte que se estaba advertido.
Es la forma que tiene el universo de gritarte al oído: «No te atrevas siquiera a insinuar que no te lo había advertido ya».
Mira ese vaso roto en el suelo. No se cayó solo, ¿verdad? Te tembló el pulso antes de soltarlo. Ese temblor es el aviso. Esa advertencia.
No son maldiciones ni mala suerte. Son el camarero que te avisa de que el barril está picado antes de que te sirvas la última copa.
Si decides beber de todos modos y acabas con dolor de estómago, la culpa no es del vino. Es tuya. Ya fuiste advertido.
El destino no es sutil. No te manda cartas perfumadas. Te pega un grito en la oreja para que dejes de hacer el tonto.
La próxima vez que tropieces con la misma piedra, no mires al cielo buscando culpables. El universo ya cumplió su parte avisándote. Ahora te toca a ti decidir si quieres seguir pagando la ronda de tu propia terquedad.
Si el progreso dependiera de la mayoría, todavía estaríamos discutiendo en una cueva las normativas que deben regular al fuego, a las armas de caza y a los espacios de esa cueva.
El mayor peligro de un sistema exitoso es que genera personas que se creen demasiado inteligentes para respetar las reglas que las hicieron prósperas.
¿Alguna vez has intentado solucionar un problema y has terminado creando uno mucho peor? En sociología y economía, este fenómeno se conoce como la ley de los efectos no intencionales
No busques líderes perfectos; busca frenos impecables. La experiencia constante nos enseña que todo hombre con autoridad llegará al abuso si no choca contra un muro legal. El poder es peligroso por naturaleza, no por accidente.
Un príncipe inaccesible a los hombres es inaccesible a la verdad. El elefante en la sala es que el líder no decide sobre la realidad, sino sobre el mundo virtual que sus asesores han diseñado para proteger sus propios privilegios.
Una mente abierta a todo suele estar, en realidad, vacía. La tolerancia hoy no es respeto, es indiferencia; es el estado mental del esclavo que ha perdido la capacidad de distinguir la verdad.
Eres un genio en tu oficina, pero un niño de primaria en la urna. Schumpeter advirtió que el ciudadano más brillante se vuelve primitivo e irracional en cuanto toca la política
La redistribución de riqueza no quita el dinero a los ricos para dárselo a los pobres; se lo quita a todos para que el Estado sea el único millonario de la sala.
Saturno devoró a sus hijos por miedo a una profecía. Hoy, los gobernantes sacrifican el futuro de un país entero solo para no perder su silla.