Los corolarios del efecto Dunning-Kruger
Elegimos gobernantes por su seguridad al prometer milagros, sin entender que esa seguridad es el síntoma definitivo de que no tienen ni la menor idea de lo que están haciendo.
Elegimos gobernantes por su seguridad al prometer milagros, sin entender que esa seguridad es el síntoma definitivo de que no tienen ni la menor idea de lo que están haciendo.