El trastorno de la utopofrenia mesiánica
La utopofrenia mesiánica es creer que un burócrata puede fabricar tu felicidad con el dinero de tu vecino. Es el delirio de pensar que el Estado es un dios y no una oficina de correos lenta.
Esos grandes y pequeños momentos de aprendizaje que sirven de algo cuando forman aprendizaje. Los motivos por los que la función «Deshacer» no solo debería existir en los ordenadores, sino también en la vida real.
La utopofrenia mesiánica es creer que un burócrata puede fabricar tu felicidad con el dinero de tu vecino. Es el delirio de pensar que el Estado es un dios y no una oficina de correos lenta.
Elegimos gobernantes por su seguridad al prometer milagros, sin entender que esa seguridad es el síntoma definitivo de que no tienen ni la menor idea de lo que están haciendo.
Creer que una estructura económica nos hará mejores personas es el mayor autoengaño del siglo. El sistema solo es el escenario; el actor sigue siendo el mismo miserable.
Que un millón de personas crean en una estupidez no la convierte en verdad; solo la convierte en una estupidez peligrosamente popular.