El seductivo sesgo de la explicación descabellada

una visión surrealista de un elefante en una sala al estilo de Magritte

En 1912, se anunció el descubrimiento del eslabón perdido de la evolución humana. El fósil, conocido como el «Hombre de Piltdown», tenía un cráneo grande, similar al humano moderno, pero una mandíbula parecida a la de un simio. Otro caso del seductivo sesgo de la explicación descabellada.

La comunidad científica británica, ansiosa por encontrar un ancestro humano en su territor aceptó rápidamente el hallazgo. Décadas después, se demostró que el «fósil» era un fraude. El cráneo era humano (de la Edad Media) y la mandíbula era de un orangután.

Una travesura

Un niño rompe una ventana, y la gente celebra que esto «estimulará la economía» al darle trabajo al vidriero. La falacia es simple y visible. Ignora lo oculto: el panadero perdió el dinero que iba a gastar en otro bien (ej. zapatos), resultando en una redistribución de gasto, no en una ganancia neta para la economía. Si lo que el niño hizo fuese cierto, lo mejor que puede pasar económicamente es tener guerras, una detrás de la otra.

Está allí para verse si se busca. Lo absurdo, lo falso y lo descabellado tiene más probabilidad de ser creído de lo que merece. Hay algo en las explicaciones alocadas que las hace atractivas y populares y creíbles.

El seductivo sesgo de la explicación descabellada se eleva a un riesgo elevado cuando lo padecen los gobernantes. Los llevará a decisiones erróneas que lastimarán a millones.

Lo absurdo, ilógico e insensato posee un mayor poder de persuasión sobre las multitudes que las ideas racionales y sensatas

«No hay sermón más potente para el oído popular, que aquel que ofende a la razón para poder canturrear.»

Todo comienza con una frase atribuida a Napoleón «Es más seguro influir en los hombres, producir en ellos más efecto, con absurdos que con ideas sensatas».

¿Quiere alguien persuadir a la multitud? Hay una forma segura de lograrlo: comuníquense a ellas con ideas alocadas desechando las racionales. Lo insensato persuadirá más que lo sensato.  Lo absurdo, ilógico y sin sentido tendrá más probabilidad de persuadir que lo opuesto.

COROLARIO: lo racional, lógico y con sentido, no tendrá mucho poder de convencimiento. 

Una de Cicerón: «Las masas se dejan influir más fácilmente por la emoción que por la razón». Otra de Voltaire: «Quienes pueden hacerte creer absurdos, pueden hacerte cometer atrocidades».

Las explicaciones

🐘 Lo osado y atrevido atrae más que lo razonable y disciplinado. Es más divertido y original.

🐘 Los prejuicios y creencias previas dan credibilidad a lo insensato y descabellado.

🐘 Lo simple y sencillo convence más que lo complejo y difícil. Requiere menos esfuerzo y cualquiera puede repetirlo.

🐘 La presión grupal da fuerza persuasiva a lo absurdo e increíble. Será difícil soportar la presión mayoritaria.

🐘 El relativismo alimentará el argumento de «yo tengo mis verdades».

Algunos ejemplos

La Tulipomanía (Países Bajos, Siglo XVII). Los bulbos de tulipán, especialmente los afectados por un virus que creaba patrones de color únicos (conocidos como ‘Raros’), valían más que casas, propiedades o salarios enteros.

La Burbuja de los Mares del Sur (Gran Bretaña, 1720). La South Sea Company (Compañía de los Mares del Sur), que supuestamente tenía el monopolio del comercio con América del Sur (aunque el comercio era mínimo), generaría riquezas incalculables.

La Caza de Brujas (Europa y Norte América, Siglos XV-XVIII). La Creencia que miles de personas (en su mayoría mujeres) hacían un pacto con el Diablo, poseían poderes sobrenaturales y causaban plagas, cosechas perdidas o enfermedades. Los juicios de Salem en Massachusetts (1692-1693).

La Epidemia de Baile de 1518 (Estrasburgo, Francia). Una mujer comenzó a bailar frenéticamente en la calle y, en cuestión de días, cientos de personas se unieron, bailando sin descanso por semanas, sin música ni razón aparente, hasta que algunas murieron de agotamiento, infartos o derrames cerebrales.

El Pánico de la Guerra de los Mundos (EE. UU., 1938). A pesar de las advertencias explícitas de que era una dramatización, miles de oyentes que sintonizaron tarde creyeron que se trataba de un boletín de noticias real. Esto provocó un pánico masivo.

La Creencia en la Tierra Plana (Contemporáneo). Todas las agencias espaciales y gobiernos están involucrados en una conspiración global para ocultar la verdad de que la Tierra es un disco plano, a pesar de la abrumadora evidencia científica en contra.

¿Podría haber escrito don Francisco de Quevedo y Villegas un poema sobre el seductivo sesgo de la explicación descabellada?

Si la Razón, con rostro de pepino, muestra el camino duro, sin atajo, 
el Disparate —cómico y fajín— siempre halla más favor en el gentío bajo.
No hay ciencia ni saber que valga un cobre, que el vulgo de mentira se alimenta,
y halla el juicio en la cabeza que no es pobre, mientras la majadería está contenta.
Mas si tal potra, absurda y desabrida, se pone al cabildo del que nos gobierna,
será su majadería más crecida que capa de sayal en la taberna.
¡Pobre España que ve su hacienda rota porque al César le gusta la sandez!
El necio que nos rige hace la jota, y millones pagan la escasez.
El daño no es que el tonto crea un mito, sino que el gobernante, bobo y memo,
vuelve ley un concepto mal parido: ¡El Absurdo es la norma, y yo me quemo!

🐘 Charles Mackay: Extraordinary Popular Delusions and the Madness of Crowds (Delirios populares extraordinarios y la locura de las masas)

🐘 Gustave Le Bon: Psychologie des foules (Psicología de las multitudes).

🐘 Michel Foucault: Histoire de la folie à l’âge classique (Historia de la locura en la época clásica).


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