Una breve explicación de algo muy conocido
El Efecto Dunning-Kruger es un sesgo cognitivo que sugiere que las personas con escaso conocimiento o habilidad en un área tienden a sobreestimar sistemáticamente su propia competencia y a expresar opiniones con una seguridad desproporcionada.
Fue propuesto por los psicólogos Justin Kruger y David Dunning en 1999. Describe una paradoja: para darse cuenta de que se es ignorante en algo, es necesario tener siquiera un poco de conocimiento sobre ese algo.
Y sucede que quienes menos saben carecen de la capacidad para evaluar su propia incompetencia. No es que mientan, es que realmente creen que saben mucho. En las etapas iniciales de aprendizaje, es común experimentar un pico de confianza absoluta. Solo cuando se comienza a profundizar en un tema hay conciencia de lo complejo que es.
En otras palabras, elegimos gobernantes por su seguridad al prometer milagros, sin entender que esa seguridad es el síntoma definitivo de que no tienen ni la menor idea de lo que están haciendo.
🔎 La advertencia de Schumpeter-Rothbard

Las intuiciones
Charles Darwin: «La ignorancia genera confianza con más frecuencia que el conocimiento».
Bertrand Russell: «El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas».
Sócrates: «Solo sé que no sé nada»
Qué triste destino el del conocedor, que por ser prudente parece traidor. Mientras el audaz, que no sabe de cuentas, vende milagros en medio de tormentas. El uno explica la realidad fría, el otro reparte magia y fantasía.
Los elefantes en la salada: consecuencias y secuelas
Simplificando, así describe el conocido fenómeno de personas que tienen escaso o nulo conocimiento acerca de un tema y que, al mismo tiempo, expresan opiniones claras y fuertes sobre ese tópico, Ahora, tomando eso como cierto, se exploran los corolarios del efecto Dunning-Kruger.
Punto de arranque: Quien menos sabe de un tema emitirá opiniones más radicales que quien tienen mayor conocimiento. Por tanto, quien más sabe de un tema emitirá opiniones más prudentes sobre ese asunto.
🐘 Corolario A: un gobernante con poco conocimiento económico propondrá las medidas económicas más descabelladas y sinsentido. Un gobernante con buen conocimiento económico propondrá medidas económicas sólidas y sustentadas.
🐘 Corolario B: el gobernante que propone medidas económicas descabelladas atraerá a los votantes con también escaso conocimiento económico, que seguramente son mayoría. El resultado es la muy probable elección de gobernantes que implantarán políticas económicas insensatas y sin fundamento.
🐘 Corolario C: el gobernante con buen conocimiento de Economía atraerá a la minoría que también tiene ese nivel de conocimiento. Ante los ignorantes aparecerá como un conservador reaccionario que se opone a políticas progresistas.
🐘 Corolario D: las crisis causadas por las medidas descabelladas tenderán a ser corregidas con más medidas tontas que con correcciones racionales, y tendrán más apoyo popular.
🐘 Corolario E: en medios y redes sociales, las opiniones más radicales, fuertes y sin sentido serán las más abundantes pues la mayoría de las personas tienen conocimientos muy reducidos sobre temas especializados, como la Economía. Ellas formarán opinión general y se transformarán en presión política, partidos políticos y organismos no gubernamentales.
🐘 Corolario F: El experto, al conocer la complejidad de las variables, habla en términos de «probabilidades» y «matices», lo cual es percibido por la masa como debilidad. El ignorante, al desconocer los riesgos, habla con «certeza absoluta», lo cual es confundido con liderazgo y visión.
🐘 Corolario G: En un debate público, la explicación técnica de por qué una medida es inviable siempre será más larga y tediosa. Por tanto, el discurso basado en la ignorancia siempre tendrá una ventaja competitiva en términos de «marketing electoral».
Manifiesto de la omnisciencia de la ignorancia (sarcasmo)
«Porque dudar es de sabios, y nosotros no tenemos ese problema»
Preámbulo: Ante la molesta insistencia de los «expertos» en llenar la realidad de matices, dudas y datos complejos, nosotros, los poseedores de la verdad instantánea, declaramos nuestra independencia de la lógica y la evidencia. Reclamamos el derecho sagrado a opinar sobre lo que no entendemos con la fuerza de mil soles.
Artículos del Manifiesto:
- El culto a la certeza: Declaramos que la seguridad con la que se dice una frase es más importante que la veracidad de su contenido. Si un técnico dice «es probable», es un débil.
- La abolición de la complejidad: Todo problema complejo tiene una solución de una sola frase que se puede gritar en un bar o escribir en una red social. Quien intente explicar las «causas multifactoriales» será inmediatamente etiquetado como «cómplice del sistema» o «reaccionario».
- La superioridad del sentimiento sobre el conocimiento: Decretamos que haber leído tres titulares y un mensaje de WhatsApp equivale a un doctorado en la Sorbona. La verdadera sabiduría reside en lo que nos dicta el hígado, no el cerebro.
- El deber de la radicalización: Puesto que no conocemos los límites del tema, no tenemos por qué ser moderados. Si la realidad no se ajusta a nuestra propuesta, la culpa es de la realidad (o de un complot internacional).
- El estigma del conocimiento: El que sabe es sospechoso. Su insistencia en «revisar los datos» y «prever consecuencias» es un intento de frenar el progreso. El experto es, por definición, un «conservador aburrido» que no tiene la valentía de soñar con imposibles.
Edición última:
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