El perverso atractivo de la peor opción

elefantes en medio de socialistas

Cuando es sabido que la opción A da resultados buenos y la B, resultados malos. La conducta racional sería decidir A. Y, sin embargo, se selecciona B. No excepcionalmente, sino insistentemente. ¿Por qué? ¿Qué fascinante atractivo tiene la peor opción?

¿Por qué, a pesar de toda la información disponible y las pruebas contundentes, muchas personas o grupos siguen aferrándose a la opción menos efectiva, sin considerar seriamente cambiar de rumbo? Pocos elefantes en la sala son más grandes que este y, también, pocos permanecen más ocultos.

¿Por qué Castro, Chávez, Perón, Lenin, Pol Pot, Mao y demás, optaron por un camino y no por otro que da mejores resultados? ¿Qué terrible fascinación ejerce la peor opción sobre los poderosos?

Ejemplos

🐘 Alemania Oriental vs. Alemania Occidental (1949-1990). Mientras una vivía el Milagro Económico, la otra sufría escasez de bienes de consumo, tecnología obsoleta y una productividad bajísima. La diferencia era tan evidente que una tuvo que construir un muro para impedir que su propia población huyera hacia la otra.

🐘 Cuba (1959-2025). Décadas de insistir en la aplicación de una opción económica que no ha dado resultados. ¿Por qué insistir en la peor opción? La otras mejor opción no es desconocida.

🐘 Las dos Coreas. Tras la división en 1945, ambas zonas eran agrarias y pobres. De hecho, el Norte tenía más recursos minerales e industriales inicialmente. Hoy, la diferencia es una de las más grandes del planeta. Dadas las evidencias de décadas, una de las opciones de política económica era mejor que la otra.

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La preferencia por la peor opción no es un fallo de la inteligencia, sino un conflicto de objetivos ocultos y mecanismos de defensa psicológicos. Mientras que la lógica sugiere elegir la opción A para el progreso general, la insistencia en la opción B responde a tres dimensiones:

  1. Dimensión psicológica: Sesgos como el costo hundido, la disonancia cognitiva y el miedo al cambio actúan como blindajes que impiden reconocer la superioridad de la alternativa A para evitar el dolor de admitir el error.
  2. Dimensión biológica: El sistema límbico prioriza la gratificación inmediata de la opción B frente a los beneficios a largo plazo de la opción A, especialmente bajo el efecto Dunning-Kruger.
  3. Dimensión política (La «racionalidad perversa»): En contextos estatales, el objetivo nominal (progreso nacional) suele ser sustituido por el objetivo real: el mantenimiento del poder.

Conclusión: La opción B resulta atractiva porque es la herramienta más eficaz para el control social. La pobreza y la dependencia que genera la mala praxis económica son, en realidad, el éxito de un diseño político destinado a perpetuar a una élite, transformando el desastre público en un beneficio privado.


¿Qué misterioso atractivo tiene la peor opción que lleva a la insistencia obcecada de aplicarla por largos períodos de tiempo a pesar de que existe otra opción mejor y abunda evidencia al respeto?

1. El sesgo de los costos hundidos

Es la tendencia a continuar una inversión en dinero, esfuerzo o tiempo simplemente porque ya se ha invertido en ella. El cerebro interpreta que abandonar la peor opción es desperdiciar lo que ya se gastó, aunque la otra opción sea claramente mejor.

2. El sesgo de confirmación y la disonancia cognitiva

Cuando alguien se compromete con una idea o camino, su cerebro filtra activamente la información que contradice esa elección. La disonancia cognitiva genera un malestar psicológico tan alto que el individuo prefiere distorsionar la realidad antes que admitir que se equivocó. Esto crea un bucle donde la peor opción se defiende con más fuerza a medida que aparecen pruebas de que la otra es claramente mejor.

3. El placer de la gratificación inmediata

A menudo, la peor opción ofrece una recompensa pequeña e inmediata, mientras que la opción A ofrece un beneficio mayor pero a largo plazo. El sistema límbico, encargado de las emociones, suele ganar la batalla a la corteza prefrontal, responsable del pensamiento racional.

4. El miedo al cambio

Preferimos lo malo conocido por una cuestión de economía cognitiva. El cerebro gasta menos energía procesando una situación familiar, la opción peor, que adaptándose a una mejor. El cambio se percibe inherentemente como un riesgo, incluso si los datos dicen lo contrario.

5. Efecto Dunning-Kruger

En algunos casos, el atractivo de la opción peor ocurre porque el individuo carece de la habilidad necesaria para reconocer la superioridad de la mejor. El estudio de Justin Kruger y David Dunning sugiere que las personas con menos competencia en un área tienden a sobreestimar sus propias decisiones y a ser incapaces de ver la lógica ajena.

una gran biblioteca antigua con la estatua de un elefante en primer plano

¿Cuál es el enigmático y casi irresistible atractivo que posee la peor opción, que provoca una insistencia obstinada y persistente en aplicarla al inicio y durante largos períodos de tiempo?

¿Y hacerlo a pesar de que existe otra alternativa conocida claramente mejor y una abundante cantidad de evidencia que respalda esa superioridad?

🐘 La ley de la entropía ideológica 🐘 La advertencia de Saturno 🐘 El síndrome del capitán


🐘 Venezuela poseía en los años 90 una de las rentas per cápita más altas de la región y las mayores reservas de petróleo del mundo. A partir de 1999, el país optó por una política económica que generó la mayor inflación del mundo y una caída del PIB superior al 75% en una década. A pesar de eso, se insistió en la misma mala opción.

🐘 Argentina. A principios del siglo XX, Argentina estaba entre las diez naciones más ricas del mundo. Desde entonces, ha mostrado una tendencia cíclica a elegir la opción mala.

🐘 Irán. Antes de 1979, Irán era una potencia regional en rápida modernización y con fuertes lazos comerciales con Occidente. Tras la Revolución, se optó por una opción mala de desarrollo.

🐘 Birmania (Myanmar). Durante gran parte del siglo XX y principios del XXI, Birmania fue un caso de estudio sobre cómo destruir una economía rica en recursos. La junta militar impuso la opción peor. El país pasó de ser el mayor exportador de arroz del sudeste asiático a uno de los más pobres.


Para comprender el perverso atractivo de la peor opción, ayuda una explicación analítica:

  • Se quiere lograr un objetivo O.
  • La opción A ofrece evidencias de que puede alcanzarlo.
  • La opción B no las ofrece, al contrario, tiene un historial de fracasos.
  • Conclusión: para alcanzar O es mejor optar por A que por B.

En el caso de optar por una política económica, se presupone que el objetivo O es que el país progrese, crezca, que aumente el ingreso y bienestar de la gente. Para ese propósito se sabe contundentemente que una de esas dos opciones es mejor que la otra.

Entonces, por qué se decide no hacer lo que la lógica más obvia indicaría. ¿Qué perverso atractivo tiene la peor opción que hace que ella sea la elegida tercamente? Estas son alguna explicaciones, las más perversas.

6. El beneficio personal de la cúpula en el poder

A pesar de que la mejor opción produzca progreso general para el país, los gobernantes deciden aplicar la peor opción porque ella beneficia a quienes estás en la élite del poder.

Esto es un cambio en el objetivo O. Ya no se busca lograr el crecimiento y progreso general del país, sino el provecho personal del grupo en el poder y, por eso, se escoge a la opción que es la mejor para ese nuevo objetivo.

Esta decisión es racional y obedece a una modificación de objetivos. El objetivo O1, que es ese progreso nacional general, ahora se busca el O2, que es el máximo provecho del grupo político en el poder. Para O1 la mejor opción era A, para lograr O2 la mejor opción es B.

7. La desviación ideológica

Los líderes prefieren que el país sea pobre antes que admitir que sus principios ideológicos estaban equivocados. Es decir, la peor opción ha mutado y convertido en un credo dogmático que no admite discusión racional.

Por esa razón, la mejor opción ha sido transformado en una herejía inadmisible incluso a pesar de evidencias y razonamientos a su favor. Aceptar que es superior equivale a una traición. Al final de cuentas, la fe en el dogma ideológico es el refugio de quien teme que la realidad le quite la razón.

8. El deseo de poder

La opción que crea progreso y avance implica la pérdida sustancial de poder de la élite gobernante, por lo que es rechazada. Los ciudadanos con altos ingresos e independientes no suelen ser sumisos y tienen posturas de autonomía y libertad.

La opción que no produce avance, por el contrario, tiene una consecuencia positiva pues crea una población pobre y dependiente del Estado que es más simple de controlar que la población próspera. Un pueblo pobre es más fácil de gobernar que un pueblo próspero. La miseria no es un error de cálculo, es una estrategia de control

Este es otro cambio del objetivo O. Si O1 es lograr una población que tengan mejores ingresos y esté formada por ciudadanos libres, la mejor opción es la conocida. Pero si O2 es mantener el poder sobre una ciudadanía pobre, la mejor opción es precisamente la que no produce esos ciudadanos prósperos.


una gran biblioteca antigua con la estatua de un elefante en primer plano

¿Qué fuerza oscura arrastra a los gobernantes a ignorar la opción del progreso para abrazar la del abismo? ¿Por qué, teniendo ante sus ojos la senda probada del éxito, prefieren encadenar a sus naciones a una ruina cierta?

No es un error de cálculo. Es una seducción perversa. Una fascinación casi religiosa por la destrucción cuando esta garantiza el dominio absoluto. No buscan la riqueza de sus pueblos, sino la sumisión de sus almas. Es más fácil reinar sobre los escombros que gobernar sobre ciudadanos libres. Prefieren ser dioses de un cementerio que servidores de personas libres.


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