Tres puntos de partida
🐘 1984, la novela de George Orwell (1949). El protagonista trabaja en el Ministerio de la Verdad y su trabajo es reescribir la historia modificando documentos pasados para que la realidad del presente siempre coincida con lo que el Gran Hermano afirma.
🐘 El fin de la eternidad de Isaac Asimov (1955). Una sociedad (la Eternidad) dedicada a realizar cambios calculados y mínimos en el pasado para optimizar el presente y evitar desastres, lidiando constantemente con las paradojas y las consecuencias.
🐘 Un trueno resonante, cuento de Ray Bradbury (1952). Un viajero al pasado pisa accidentalmente una mariposa, lo que provoca cambios catastróficos e inmediatos en el presente.
⏰ ¿Puede modificarse el pasado? Ésa es la pregunta que se plantea.
La manipulación del pasado: los avisos de Borges y Orwell
El texto analiza dos formas en que el pasado puede ser alterado o modificado, basándose en la reflexión de dos autores: Jorge Luis Borges y George Orwell.
1. Modificar el pasado a través del viaje en el tiempo (Borges)
La primera idea aborda la posibilidad, propia de la ciencia ficción, de alterar físicamente un evento pasado. El mensaje central de Borges radica en la infinidad de las consecuencias de cualquier cambio, por pequeño que sea. En las palabras de Borges:
«Modificar el pasado no es modificar un solo hecho; es anular sus consecuencias, que tienden a ser infinitas».
Si se viaja en el tiempo y se cambia una pieza del pasado, se produce una reacción en cadena de efectos posteriores, conocida como «efecto mariposa». Un cambio simple no es una mera sustitución, sino el inicio de una transformación posiblemente creciente. Por ejemplo, evitar el asesinato de Julio César en el pasado o cambiar la comida de un campesino visigodo tendría consecuencias impredecibles y masivas en el presente y el futuro.
2. Modificar el pasado a través de la historia (Orwell)
La segunda idea, y la más práctica en la realidad, se centra en la modificación intencional del pasado conocido; es decir, reescribir la Historia. Esta posibilidad nos remite a George Orwell.
La poderosa máxima de Orwell explica cómo el control del tiempo está en manos de quienes controlan la narrativa:
«Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado».
Modificar el pasado, por la vía de cambiar la historia que se enseña y se recuerda, es una manera de alterar la consciencia del presente y, consecuentemente, el futuro. Esto queda ilustrado en su novela 1984, donde las autoridades modifican la información y las noticias del pasado para que siempre coincidan con la versión del «Gran Hermano».
Este mecanismo no es pura fantasía. Los romanos empleaban un término para este derrocamiento social: la famosa damnatio memoriae. Traducida como «condena a la memoria», consistía en borrar todo vestigio y patrimonio de una persona […] considerada deshonrosa por el pueblo o por sus enemigos políticos.
3. El mensaje combinado: la alerta
Uniendo las visiones de Jorge y George, se concluye que el aviso es claro: alterar la percepción del pasado es una forma de alterar el futuro real. Quienes controlan el presente y ejercen una influencia notable pueden:
- Crear mitos nacionales idealizados o borrar y añadir datos para favorecer su ideología.
- Crear héroes y villanos a su gusto y modo para que el pasado justifique lo que hacen hoy.
De esta forma, los muy poderosos reducen la compleja historia del pasado a unos pocos sucesos simples, dando una razón obvia a las decisiones que hoy toman con miras al futuro que desean configurar. La educación pública se convierte en una herramienta fundamental para esta tarea de modificación histórica.

«Quien domina el ayer en el relato, ata el mañana a su mandato.»
«El aula, cuando sesgada, es la fábrica de la historia amañada.»
No hay nada más impredecible que el pasado en manos de un ideólogo: si controlas la memoria de un pueblo, puedes borrar sus crímenes o inventar sus glorias a medida.
Casos
🐘 Durante el régimen de Iósif Stalin, la Unión Soviética llevó la reescritura de la historia a una nueva escala tecnológica: la edición fotográfica. Cuando un funcionario, un héroe de la revolución o un rival político caía en desgracia (por ejemplo, después de la Gran Purga de la década de 1930), la información, documentos y fotografías relacionadas con esa persona eran eliminadas. Nikolai Yezhov, jefe de la policía secreta NKVD y arquitecto de la Gran Purga, fue ejecutado en 1940. Tras su caída, fue eliminado sistemáticamente de las fotografías oficiales, siendo la más famosa una donde aparecía junto a Stalin a orillas del Canal de Moscú.
🐘 El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán utilizó la educación y la propaganda para reducir y distorsionar la historia alemana. Se exaltaba una Edad de Oro aria mitológica y se presentaba la derrota en la Primera Guerra Mundial no como un fracaso militar, sino como el resultado de una «puñalada por la espalda» de enemigos internos (judíos, comunistas).
🐘 La faraona Hatshepsut (c. 1500 a.C.), su nombre fue raspado de monumentos, se derribaron sus estatuas y su figura fue omitida de las listas reales. Su sucesor (Tutmosis III) o sus descendientes intentaron borrar el precedente de una mujer que había gobernado como rey, restableciendo la tradición patriarcal y solidificando la línea de sucesión de Tutmosis.
🐘 La Leyenda Negra nació en un contexto de intensa rivalidad geopolítica y religiosa en Europa, principalmente durante los siglos XVI y XVII, cuando España era la potencia hegemónica. Potencias rivales, sobre todo Inglaterra y Holanda utilizaron la Leyenda Negra para justificar sus ataques a España.
El elefante en la sala
Allí está para que todos los que quieran lo vean. Cuando se escuchen relatos históricos, sospeche de ellos si provienen de fuentes políticas y de poder. Y siga su sentido común, especialmente estas tres reglas obvias («las sospechas SEM»)
- Simplicidad: Sospeche de la historia que tienen héroes perfectos y villanos absolutos.
- Emoción: Sospeche de la historia que provoca rabia, orgullo y otros sentimientos desbocados.
- Mitos: Sospeche de las historias nacionalistas idealizadas que aprovecha el gobierno.
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