El principio de hacer nada es hacer mucho

sorpresa por la entrada inesperada de un elefante

Gobernar no consiste en firmar decretos como si no hubiera un mañana. Muchas veces, la mejor política pública es guardarse los bolígrafos, asumir que ningún político tiene puta idea de la vida de sus ciudadanos y dejar que la ley natural (esa que ya viene de fábrica en el ser humano) haga el trabajo sucio.

¿Tienes el impulso irrefrenable de arreglar el mundo a base de BOE? Pues respira, pon en pausa tu ego de dictador en potencia y grábate esto a fuego: muchas veces, cuanto menos tocas, menos rompes. No es vaga pereza; es la purita hipótesis de Pottinger aplicada a la política.

Si no te lo crees, pregúntale a la historia, que está llena de ilustrados intentando convencer a reyes de que se estuvieran calladitos. Algo muy parecido a la hipótesis de Pottinger.


Primera breve historia. Un diálogo entre el doctor Quesnay, consejero económico de Luis XIV, y el Delfín, heredero de la corona. Hablando de la dificultad de ser rey, el Delfín pregunta al doctor qué haría si él fuera rey.

Quesnay responde, «Nada». La breve respuesta genera otra pregunta, la de que entonces quién gobernaría. Quesnay responde «La ley». Se refería a la ley natural, la basada en la naturaleza humana.

Segunda breve historia. Otro diálogo, ahora entre Catalina la Grande y de la Rivière, un jurista famoso. Inquiriendo la emperatriz sobre la base de la ley, el jurista dice la ley debe estar basada en la naturaleza de las cosas y el hombre. La zarina pregunta otra vez sobre cómo sabe un monarca qué leyes dar a su pueblo.

De la Rivière responde ahora, «Dar o hacer leyes, Madame, es una tarea que Dios ha dejado a nadie, ¿qué es un hombre que puede pensarse capaz de dar leyes a seres a los que no conoce?» A lo que añadió, «Querer ir más allá de esto será una gran desfortuna y una tarea destructiva». Proponía con sencillez reconocer a la naturaleza humana y las leyes ya existentes en ella.

🐘 Ley de la entropía informativa del poder

Allí están, visibles para el que los quiera ver. Las dos historias tienen tres realidades que se ocultan en lo obvio.

🐘 Todo gobernante es un impaciente del poder

Quiere usarlo, quiere hacer cosas. No desea quedarse haciendo nada, aunque ésta sea muchas veces la mejor opción. No suele verse que hay otra opción, la de nada hacer y dejar de creer que uno puede regular la vida de esos de quienes nada sabe.

🐘 Aceptar a la ley natural

Quesnay le dice al Delfín que, si fuera rey, haría «Nada» y que gobernaría «La ley», refiriéndose explícitamente a la ley natural basada en la naturaleza humana. De la Rivière le dice a Catalina la Grande que la ley debe estar basada en la «naturaleza de las cosas y el hombre». ¿Para qué inventar leyes de la nada cuando en la naturaleza se encuentran si uno es atento?

🐘 Aceptar la limitación humana

El gobernante (el rey o la zarina) no debe crear o imponer leyes arbitrariamente, sino que su papel es el de reconocer y aplicar las leyes que ya existen en la naturaleza y en la esencia humana. Solo es un asunto de querer ver lo que ya está allí: ¿acaso no sabe la gente más de su propia vida que el rey más sabio?

Si un aprendiz de Luis de Góngora hubiera querido dar este consejo a su soberano, quizá habría escrito algo así:

Quieto el pulso, y la mente sosegada, cuando el Poder se abstiene de mover, muestra su imperio más que en liza osada. Que, en el no hacer, sublime es el poder; Y en la calma, el paciente más gloria logra.

Otra cita, de Groucho Marx, explica la idea.

«La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados».

O como se diría en Latín:

«Lex regnat, non homo.»


¿Qué significa exactamente la hipótesis de Pottinger en este contexto?

Hace referencia a la noción de que las intervenciones artificiales en sistemas complejos (como la sociedad o la economía) suelen generar consecuencias imprevistas peores que el problema original. En resumen: si no estás seguro de lo que haces, mejor no toques nada.

¿Promueve el principio de «hacer nada» la anarquía total?

Para nada. No plantea la ausencia de normas, sino la primacía de la ley natural y los marcos jurídicos orgánicos sobre el intervencionismo caprichoso y la sobre-regulación del gobernante de turno.

¿Por qué los políticos tienden a legislar en exceso si suele ser contraproducente?

Por incentivos perversos y mero ego. En la política moderna, la inactividad se vende como incompetencia o pereza, mientras que la producción masiva de leyes da la falsa ilusión de efectividad y control.

Referencias bibliográficas

🐘 Huerta de Soto, Jesús (2000). La escuela austriaca: mercado y creatividad empresarial. Editorial Síntesis. (Obra de referencia en español sobre el orden espontáneo y la limitación del conocimiento político).

🐘 Las dos historias fueron tomadas de Rothbard, Murray Newton (1995). Economic thought before adam smith: an austrian perspective on the history of economic thought. Aldershot, Hants, England ; Brookfield, Vt., USA. E. Elgar Pub.

🐘 La ley del tiro por la culata

🐘 Ley de la entropía informativa del poder

🐘 El aviso del abuso inevitable del poder  


Revisión última:

1 thought on “El principio de hacer nada es hacer mucho”

  1. Muy interesante!!! Me encanta!!! Aquí hay mucha creatividad ❤️❤️❤️❤️

Comments are closed.