Manual para el correcto uso político del culpable favorito

La gente no percibe al elefante más cercano

(Para uso exclusivo de gobernantes sin escrúpulos)

«Culpa semper aliena est»

Estimado colega de poder:

Si has llegado hasta donde estás, es porque ya te has dado cuenta de la gran verdad de nuestro oficio: la gestión real importa un comino podrido; la responsabilidad, aún menos.

El vulgo, esa masa que te ha elegido, no busca soluciones técnicas ni explicaciones macroeconómicas complejas. Busca a alguien a quien colgar del palo mayor cuando las cosas salen mal. Y créeme, las cosas saldrán mal porque no sabemos lo suficiente para gobernar. ¡Ah, pero es que no somos la excepción, nadie sabe lo suficiente!

Como gobernante, jamás reconozcas un fracaso. Esto es parte vital de nuestra primera obligación, la de mantenernos en el poder a toda costa. Recuerda: las culpas no las aceptamos, las subcontratamos.

A continuación, te entrego mi decálogo y manual de instrucciones para elegir y destrozar al subcontratado «culpable favorito» adecuado en cada coyuntura. Sí, nuestro gran aliado involuntario, el chivo expiatorio.

Antes de abrir la boca en rueda de prensa, asegúrate de que tu culpable favorito de ese día cumple tres requisitos sagrados:

  1. Debe ser abstracto: No culpes al tendero de la esquina; culpa a «la codicia del gran capital» o a «la burocracia». Si el enemigo no tiene rostro, no puede salir a defenderse en televisión.
  2. Debe ser odioso o débil: Elige a colectivos ya desgastados por la opinión pública (los banqueros, los jueces, los inmigrantes, la oposición previa) o a entidades lejanas que no votan en tu distrito (los inspectores de Bruselas, el FMI).
  3. Debe unir a tu jauría: Tu narrativa no tiene que convencer al país entero; basta con que enardezca a tus votantes acérrimos frente al enemigo común.

Módulo 1. Si la ley o los tribunales frenan tus caprichos

  • El culpable: Jueces, técnicos, la burocracia, la Constitución o el «Deep State».
  • El guion: Preséntate como el defensor del pueblo maniatado por un sistema corrupto y antiguo.
  • Instrucción práctica: Cuando tus promesas electorales choquen contra la ley, no admitas que eran inconstitucionales o irrealizables. Di que las «élites no electas» están saboteando la democracia.
  • Ejemplo de aplicación: «Washington se ha convertido en un pantano de corrupción, y los burócratas no electos del ‘Deep State’ están intentando subvertir la voluntad del pueblo… el lawfare».

Módulo 2. Si la economía o los precios se disparan

  • El culpable: «La burguesía», «los especuladores», «los fondos buitre», «los señores con puro».
  • El guion: La inflación, el desempleo o el precio de la vivienda nunca son culpa de tu emisión monetaria o tus impuestos. Son culpa de la codicia ajena.
  • Instrucción práctica: Divide la sociedad entre el «pueblo trabajador» y los «poderes opacos». Convierte un problema técnico en una lucha moral de buenos contra malos.
  • Ejemplo de aplicación: «Existen poderes señoriales, poderes opacos, señores con puro que se reúnen en ocultos despachos para intentar torcer la voluntad popular…»

Módulo 3. Si la escasez y el colapso son totales

  • El culpable: La «guerra económica», potencias extranjeras o la inmigración.
  • El guion: Tu gestión sería perfecta si no fuera porque te están atacando desde fuera.
  • Instrucción práctica: Fabrica un enemigo exterior. Culpa a las sanciones, a los imperios o a las directivas comunitarias. Cuando las estanterías estén vacías, acuña un término belicista: estás bajo un «asedio».
  • Ejemplo de aplicación: «El imperio y la burguesía parasitaria son los responsables de la guerra económica. Ellos son los culpables de la escasez y de la inflación…»

Módulo 4. Si tus propios datos te desmienten

  • El culpable: El Gobierno anterior y la prensa independiente («fachosfera», «prensa vendida», «gobiernos previos»).
  • El guion: «Todo lo malo que ocurre es fruto del desastre que heredamos; todo lo bueno es mérito nuestro».
  • Instrucción práctica: Estira la herencia recibida durante años. Si el argumento se agota, acusa a los periódicos y a las cadenas de televisión de manipular la verdad para destruirte.
  • Ejemplo de aplicación: «La crisis y la bancarrota del país no se originaron en nuestro gobierno; son fruto de la herencia del periodo neoliberal, de 30 años de despojo y corrupción…»

Consideración Final

Recuerda: Un político mediocre busca resolver los problemas; un político brillante busca a quién endosárselos.

Mantén a la masa enfurecida mirando hacia el objetivo que tú les señales. Mientras ellos estén ocupados odiando al culpable que les has fabricado, nadie se acordará de pedirte cuentas a ti.

«Adverso tempore, hostem finge».

Bonus: pulse para un generador de culpables favoritos

Combine cualquier sustantivo con cualquier adjetivo para lograr 400 combinaciones simples y cerca de 4.000 dobles.

El Culpable Favorito (Sustantivos)El Calificativo (Adjetivos)
1. Los mercados financierosEspeculadores
2. La burocraciaNo electa / Inoperante
3. La oposiciónSaboteadora / Destructiva
4. Los medios de comunicaciónManipuladores / Hegemónicos
5. Las potencias extranjerasInjerencistas / Invasoras
6. Los grandes empresariosCodiciosos / Insaciables
7. El gobierno anteriorNéfasto / Saqueador
8. Las élites académicasDesconectadas / Esnob
9. Los jueces y tribunalesPolitizados / Reaccionarios
10. La inmigración irregularDescontrolada / Desestabilizadora
11. La bancaUsurera / Parasitaria
12. Los tecnócratasFríos / Acorazados
13. Los especuladores inmobiliariosFeroces / Depredadores
14. Las multinacionalesOpresoras / Apátridas
15. Los algoritmos y redes socialesAlienantes / Tóxicos
16. Los lobbies de presiónOpacos / Corruptores
17. Los organismos internacionalesIntervencionistas / Avasalladores
18. El poder judicialObsoleto / Corporativo
19. Los sectores conservadores/progresistasRadicales / Dogmáticos
20. Las élites globalesConspiradoras / Mafiosas

¿Por qué funciona tan bien la estrategia del chivo expiatorio en política?

Funciona porque apela al atajo cognitivo del electorado. La ciudadanía prefiere explicaciones simples y binarias (buenos contra malos) ante problemas económicos o sociales complejos que requerirían un análisis técnico arduo.

¿Qué diferencia existe entre un culpable real y un chivo expiatorio político?

Un culpable real tiene una responsabilidad directa y demostrable en el origen del problema. El chivo expiatorio es una entidad (generalmente abstracta o colectiva) a la que se le atribuye una culpa desproporcionada o falsa para exonerar la mala gestión de las autoridades.

¿Cómo afecta el uso recurrente de chivos expiatorios a la calidad democrática?

Erosiona la confianza institucional, polariza extremando las posturas de la sociedad y evita que se apliquen soluciones estructurales reales a los problemas públicos, eternizando las crisis.

Referencias bibliográficas

🐘 Edelman, Murray (1988). Constructing the Political Spectacle. University of Chicago Press.

🐘 La regla del tercio imperante

🐘 El aviso del abuso inevitable del poder  

🐘 La eutanasia de las palabras huecas

🐘 El trastorno de Adams-Mamdani


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